Tormenta: Neuyorquinos desafían masiva tormenta histórica y salen a las calles a disfrutar de la nieve
A pesar de las alertas de estado de emergencia, cancelaciones masivas de vuelos (incluyendo rutas internacionales de aerolíneas como Singapore Airlines hacia JFK y Newark), ferries suspendidos, escuelas pasando a clases remotas y recomendaciones oficiales de quedarse en casa, los newyorquinos demuestran, una vez más, por qué esta ciudad nunca duerme… ni siquiera bajo una blizzard.
Desde temprano en la mañana, cuando los primeros copos densos comenzaron a caer alrededor de las 5 a.m., las calles de Manhattan empezaron a llenarse de figuras abrigadas hasta las cejas. En Times Square, el epicentro del turismo y las luces, la publicidad digital brillaba entre remolinos de nieve mientras grupos de personas sacaban fotos, hacían videos en vivo y hasta intentaban caminar en línea recta contra el viento.
Central Park se transformó en un paisaje de postal invernal: los senderos cubiertos por una gruesa capa blanca, los árboles cargados de nieve y, sorprendentemente, corredores matutinos, dueños de perros envueltos en parkas y hasta algún valiente ciclista urbano empujando su bicicleta por la nieve acumulada.
